Facebook Twitter Youtube Mail

Veterinaria y Cuarentena

Veterinarios en Quito Zoo cuidando un perezoso.  Foto gracias a Kerry Fugett.

El Quito Zoo cuenta con una clínica veterinaria y una enfermería en donde doctores, practicantes y zoocuidadores atienden a los animales que llegan producto del tráfico de especies y a los que, por alguna razón, se enferman en el Zoo.  En estos años hemos puesto un gran esfuerzo para implementar sistemas de medicina preventiva en la colección de animales que mantenemos.

Vacunas programadas, buena alimentación, observación constante, control de plagas y bioseguridad se han ido implementando hasta lograr el bienestar de cada una de las especies.

Cuarentena
Todo animal que ingresa al Zoo, luego del chequeo médico debe pasar por un estricto proceso de cuarentena (un aislamiento obligatorio para prevenir la transmisión de enfermedades).  La cuarentena tiene espacios específicos para aves, primates, reptiles, mamíferos grandes y pequeños.  Todos reciben cuidados médicos especializados.

A cuarentena llegan aproximadamente 5 o 6 animales rescatados cada mes, víctimas del tráfico de especies, cacería ilegal, y decomisos.  El Quito Zoo recibe a estos animales, les da primeros auxilios y generalmente permanecen en cuarentena hasta encontrar el mejor espacio para su futuro.  Según la especie y el plan de colección, se decidirá el mejor lugar para el animal, ya sea el Zoológico u otro espacio donde sepamos que va a estar bien.

Tráfico de Fauna Silvestre

Tráfico de Fauna Silvestre
El tráfico de fauna silvestre se ha constituido en una actividad ilícita muy lucrativa en todo el mundo, en Ecuador el problema es grave y esto hace que aumente el riesgo de que muchas especies amenazadas lleguen a desaparecer. Las personas que compran animales silvestres desconocen que para capturar las crías de una especie, los cazadores matan a sus padres, y que cuando se logra rescatar o decomisar a los animales de las manos de los traficantes, cerca del 75% de ellos mueren o quedan lesionados de por vida debido a las malas condiciones en que son encontrados.

Los animales silvestres no son mascotas

Un animal silvestre nunca estará BIEN en la casa de los seres humanos, a pesar de que se le de un buen trato.  En la naturaleza, ellos buscan su comida o su pareja, están libres y se mueven a su gusto.  En nuestras casas cambian de hábitos y - aunque no te des cuenta - se sienten tristes e incómodos y hasta podrían ponerse agresivos.