Ayúdanos a salvar los osos andinos de Quito

HAZ TUS >>>>>>
DONACIONES AQUÍ:

 

Camila, la choronga

¿Conoces a algún amigo o familiar que tiene a un mono como mascota? Pues eso es ilegal. Todos los días llegan historias similares al Zoológico de Guayllabamba, de personas que mantienen a estas especies en cautiverio. Eso ocurrió con Camila, una preciosa choronga que ahora habita en este centro y antes correteaba libremente por las cercanías del río Napo.

Juanito, el tapir

Juanito vivía en los bosques amazónicos. Nadaba libremente por los amplios ríos de la selva con sus hermanos. Era un animal muy joven y juguetón. El pequeño tapir era el mejor buceador de todos; podía agarrar los frutos más deliciosos que se encontraban en las profundidades del río. Al ser apenas un bebé, su madre siempre lo mantenía cerca para evitar que los jaguares de la zona lo atrapen. Lamentablemente, un buen día su madre se descuidó por segundos y un grupo de cazadores indígenas apresó al animal.

Rodolfo, el venado

Parecía ser un día normal para Rodolfo. El sol apenas cubría de pequeños rayos de luz el páramo del Antisana. El pequeño abrió sus ojos y se encontró ante un paisaje imponente. Ya llevaba en la montaña por 2 años pero siempre se impresionaba con la majestuosidad del nevado. Rápidamente corrió hacia uno de los glaciares para saborear el agua más pura. Al cabo de unos minutos, su estómago empezó a crujir. Rodolfo sabía que era hora buscar alimento. Pensó en todas las hojas que iba a probar ese día, los grandes frutos y las semillas que le ofrecía el páramo de Los Andes. Sin titubear, el animal emprendió viaje por los amplios senderos de la montaña. Iba recogiendo todo lo que se le cruzaba por delante: chuquiraguas, almohadillas, frailejones, musgos y orquídeas. Cada bocado evocaba un placer inigualable.

Truky, la tortuga Galápagos

 

Truky es la más pequeña de todas las tortugas que actualmente habitan en el Zoológico de Guayllabamba. Su historia es impresionante. Hace muchos años, cuando no existían leyes de protección a la fauna, era una práctica común adueñarse de animales nativos de las Islas Galápagos. La gente de otras ciudades pensaba que era una gran idea llevar “un recuerdo” a su ciudad natal, sin considerar que las especies estarían en riesgo mortal. ¡Tortugas, iguanas, albatros o piqueros de patas azules eran retirados de su hábitat natural para convertirse en mascotas!

Paco, el guarro

Paco, una hermosa águila pechinegra, habitaba en los impotentes páramos de la Sierra. A este animal se lo veía con frecuencia posando en rocas o suelos y, a veces, en la copa de los árboles. Lamentablemente, Paco fue víctima de un intento de caza ilegal en septiembre del año pasado.

Esta vez el cazador no tuvo suerte y Paco sobrevivió, pero con una gran herida en su a la izquierda, que marcaría el destino de su vida. Al cabo de unos días, un habitante de la zona lo recogió de los pajonales. Fácilmente se podía visualizar su lesión. Al no conocer sobre la manera en que Paco podía ser curado, el señor amarró una funda de supermercado a la herida. Al cabo de unos meses, su ala se infectó gravemente y el águila estaba en peligro mortal. Gracias a la Unidad de Medioambiente de la Policía Nacional, el animal fue entregado al Zoológico. Sus signos vitales eran muy bajos, apenas podía permanecer parado por unos pocos segundos. La infección estaba invadiendo su cuerpo, por lo que el personal del centro de cuidado animal tuvo que actuar rápidamente.

Julio, el puma

Invierno de 2012, a las 8:30 de mañana: Teresa Alvear llevaba 15 días trabajando como veterinaria en el Zoológico de Guayllabamba. Todos los días se sorprendía con las historias que sus colegas contaban sobre cómo llegaron los animales al centro de rescate, muchos de ellos víctimas de maltrato o venta ilegal. Sin embargo, la llamada de ese día le puso los pelos de punta. Un amigo de Teresa, propietario de una hacienda en Cayambe, se contactó con ella para contarle una historia impactante.“Tere, en mi hacienda, mis 4 rotweillers han agarrado a un puma. El pobrecitoestá gravemente herido. No sé qué hacer y pienso que soltarlo en estas condiciones no sería la mejor idea”.

Fundación Zoológica del Ecuador / Zoológico de Quito

Huertos Familiares S/N, Guayllabamba, Ecuador. Casilla postal. 17-17-349

Tels. (593 2) 236 8898 / 236 8900 | Cels. (593 9) 9804 6563 / 9146 3846 | Email: info@quitozoo.org

student financial help center