El cóndor Gualabí retorna a los páramos de Imbabura, después de ser herido por cuatro perdigones

septiembre 29, 2021

En medio de un paisaje andino único al sur de Otavalo, el cóndor “Gualabí”, rescatado con cuatro perdigones en su cuerpo, vuelve a planear en vida silvestre. La mañana del miércoles 29 de septiembre, pobladores de varias comunidades del Lago San Pablo contemplaron la liberación de esta ave, que gracias a su acción de rescate y al trabajo del Grupo Nacional de Trabajo por el Cóndor Andino (GNTCA), hoy retorna al páramo. Se contó con la presencia de la viceministra de Ambiente, Aguas y Transición Ecológica, Bianca Dáger, institución que participó en el rescate y emitió el permiso de liberación.

La liberación se realizó en la provincia de Imbabura a casi 4.000 metros de altitud, en una zona cercana donde Mayra Cacuango lo encontró hace cinco meses cerca de un potrero en la comuna de Gualabí. Dentro del GNTCA, Fundación Cóndor Andino y el Zoológico de Quito coordinaron las acciones pertinentes de rescate, atención clínica, cirugía liberación y monitoreo de este cóndor. “Sin un trabajo coordinado que involucra profesionales de distintas áreas y que requiere un fuerte esfuerzo técnico y económico este, como otros rescates y liberaciones de cóndores, no hubiese sido posible”, menciona Martín Bustamante, secretario de esta organización conformada desde 2009.

Debido a las fuertes lluvias fue imposible liberarlo en la zona planificada y se dirigieron hasta el cerro Cubilchi, el equipo de Fundación Cóndor Andino y Zoológico de Quito tuvieron que cargar el kenel por una hora y media hasta ubicar el punto adecuado para la liberación. El territorio donde fue rescatado y liberado es una zona habitada por once comunidades que se identifican como indígenas, la mayoría kichwas kayambi. Antes de la liberación alrededor de una pluma de cóndor, se unieron distintas comprensiones respecto a la importancia del cóndor, tanto desde las comunidades que lo rescataron como de las instituciones que trabajan por su conservación.

Dos días antes el equipo de la Fundación Cóndor Andino instaló en el dorso del ave un rastreador satelital donado por el Programa de Investigación Aves Rapaces de Bolivia, a través de él se podrá monitorearlo para recabar valiosa información ecológica y de su comportamiento que contribuya para el diseño de estrategias de conservación de la especie. Fue marcado con la banda alar 19, que indica el número de cóndores que hasta el momento han sido marcados en el Ecuador por la Fundación Cóndor Andino en el marco de la colaboración del GNTCA, las bandas en sus alas permiten obtener datos de sus movimientos e identificarlo durante toda su vida.

“Es un hito para Ecuador. Somos el segundo país que más cóndores ha marcado después de Argentina”, señaló Sebastian Khon, director de Fundación Cóndor Andino.

Por su parte, la viceministra Dáger comentó que el apoyo a la conservación de las especies “es el propósito de nuestro trabajo (…) Sabemos que hay un trabajo gigante de rescate, así como la oportunidad de fortalecer los lazos con los centros de manejo, que van más allá de su misión, por un sentido de vocación”.

El trabajo detrás de la liberación

Cóndor andino rescatado es atendido por veterinarios

Foto de Fundación Cóndor Andino

La situación por la que atravesó “Gualabí”, no es un caso aislado, muestra la peligrosa realidad que enfrenta esta ave. Víctima de disparos repite la historia de varios cóndores en el país. La acción inmediata de pobladores de la comunidad de Gualabí fue clave para salvar su vida, fue encontrado el 9 de mayo por una familia que al verlo caer en un potrero con riesgo de ser atacado por perros solicitó inmediatamente ayuda a personas de la comunidad, lo trasladaron hasta su hogar e informaron a la autoridad ambiental en Imbabura que coordinó la activación del protocolo de atención de vida silvestre con equipos especialistas.

El equipo técnico conformado por especialistas de la Fundación Cóndor Andino Ecuador en coordinación con funcionarios del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), Parque Cóndor, Unión de Comunidades Indígenas de San Pablo de Lago, Unidad Nacional de Policía Ambiental, Universidad Tecnológica Equinoccial y Parque Nacional Cotacachi – Cayapas acudió hasta el lugar del rescate para evaluar su estado y movilizarlo enseguida hasta la ciudad de Quito donde se realizaron exámenes minuciosos que encontraron cuatro perdigones en su cuerpo.

El martes 11 de mayo se trasladó al cóndor hasta el Zoológico de Quito para que reciba atención clínica. El equipo veterinario coordinó su tratamiento a través de terapia de fluidos, una dieta adecuada y la evaluación periódica de sus signos vitales y comportamiento. Una vez que la salud del animal se estabilizó, se lo sometió a cirugía mediante uso de fluroscopía como una técnica poco invasiva para la extracción de los perdigones y que sus heridas sean leves con miras a una rápida mejoría. “Gualabí finalizó su recuperación clínica en el recinto de aislamiento para cóndores del zoológico quiteño. En este espacio pudo extender sus alas, dar saltos verticales y pequeños vuelos. A través del monitoreo por cámaras de seguridad los cuidadores de bienestar y el equipo veterinario analizó su evolución física y comportamental.

   
El 13 de agosto fue trasladado al Centro de Rescate Ilitío (CRI) de Fundación Cóndor Andino, para completar su proceso de rehabilitación física y preparación previa a su reinserción. El proceso consistió en la adecuación de un «corredor de musculación” para estimular su movilidad para el fortalecimiento muscular previo al vuelo. También se trabajó en la manifestación de comportamientos que garanticen sus habilidades naturales que aseguren su sobrevivencia. Durante su estadía en Ilitío se administró una dieta adecuada basada en alto contenido proteico (carne, vísceras, etc.) que fue provista por la noche, evitando que el cóndor relacione a las personas con la comida.

 

Foto de Jaime Culebras para la Fundación Cóndor Andino

En total el gasto asumido por las organizaciones para cubrir el proceso de recuperación de este cóndor es de 20.403 dólares cubiertos por Fundación Cóndor Andino y Zoológico de Quito. Lo que incluyó intervenciones médicas como cirugía de extracción de perdigones, tomografía, exámenes médicos, marcaje y rastreador satelital entre otras acciones y procedimientos fundamentales para la recuperación y rehabilitación de “Gualabí”.

Con “Gualabí”, en total 19 cóndores han sido marcados por la Fundación Cóndor Andino como parte de las acciones del Grupo Nacional del Trabajo del Cóndor Andino en Ecuador, aunque el momento preciso de la liberación convoca y genera esperanza, el antes y el después de ella es un camino que cuenta con poca acción directa del Estado y que requiere un urgente involucramiento. Las amenazas que acechan con la vida del cóndor están presentes, el mayor temor que invade a los expertos es que en pocos meses esta ave retorne a un centro de rescate a causa de un nuevo intento de caza o por un envenenamiento.

El Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino (GNTCA) congrega a 16 organizaciones públicas y privadas en proyectos y acciones dirigidas a la conservación del cóndor en base a lo que establece el Plan Nacional para la conservación de esta especie.

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