Volare: un espacio del Zoo de Quito donde sentirás magia entre revoloteos, destellos de colores y el encanto de un bosque nublado.

Una experiencia

enriquecedora

En Volare aprendes a valorar la vida de la mariposa, su fascinante cualidad de transformación y la importancia que tiene para el ambiente en el que habita.
Es una experiencia cautivante para niñ@s y familias, donde pueden deleitarse con la observación de este maravilloso insecto, desde que es una pupa hasta que despliega su mágico vuelo entre plantas nativas que brillan por sí solas con su belleza.

Insectos mágicos

e inspiradores

Las mariposas son un símbolo de transformación y evolución. Todos nos esforzamos por transformar constantemente nuestra vida y evolucionar con ese encanto, como el de una mariposa.
Existe un proverbio chino que dice “El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Esto representa lo que se conoce como “efecto mariposa”, un fenómeno físico entendido a partir de que una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, puede generar un efecto considerable a medio y corto plazo. Esto simboliza que la importancia de las mariposas en los ecosistemas es tan significativa como lo que describe aquel proverbio.

Aprendamos a protegerlas

y conservarlas

Las mariposas actúan como herbívoros, polinizadores y alimento para insectívoros. Su aparición significa la presencia simultánea de otras especies de plantas (recursos alimenticios de la oruga y el adulto), animales (parásitos y depredadores) y un conjunto particular de factores ambientales.
Las mariposas son sensibles a cambios de temperatura, microclima, humedad y nivel de luminosidad, parámetros que se alteran con los cambios de un hábitat determinado. Entre los insectos, las mariposas se han convertido en una referencia para estudios de biodiversidad y conservación, en estimaciones de impacto ambiental, monitoreo de poblaciones animales y muchos otros estudios ecológicos y genéticos.
Edward O. Wilson, en 1987, se refirió a los insectos como “esas pequeñas cosas que gobiernan el mundo”. Esa afirmación nos resulta cada vez más evidente ahora que empezamos a sentir su ausencia y la polinización de los cultivos no ocurre de manera natural y el alquiler de colonias de abejas para suplir la ausencia de polinizadores naturales se convierte en una opción cada vez más común. En otros lugares del mundo las abejas ya desaparecieron y se teme por desequilibrios en los bosques.
Hoy en día la comunidad científica afirma que cientos de especies de insectos desaparecen cada año, aún antes de que se las pueda catalogar o conocer. Lo más preocupante de esta desaparición es que al mismo tiempo se pierden especies y funciones del ecosistema de manera irremplazable.