Un 2021 de importantes desafíos cumplidos

diciembre 30, 2021

Después de un 2020 complejo, en el que la pandemia golpeó fuertemente al mundo, cuando el Zoo tuvo que cerrar por 4 meses sin dejar de atender las necesidades básicas de los animales que albergamos, gracias al apoyo de la comunidad, de instituciones públicas y de la sociedad civil, el 2021 significó un año de recuperación. Cerramos este año gracias a la visita de casi 200 mil personas (incluidas gratuidades), a quienes agradecemos profundamente porque representa un incremento en comparación con el año pasado, aspecto imprescindible para recuperarnos, para contar con recursos para mantener y mejorar siempre la infraestructura del Zoo y abastecernos de los insumos indispensables que requerimos para cuidar a los animales.

Además, para tranquilidad de nuestr@s visitantes, es importante recordar que desde el 2020 se han implementado actividades y protocolos sanitarios que garanticen la disminución del riesgo de contagios del COVID 19, tanto en los visitantes como en el personal de la institución, reportando pocos casos de contagio en el personal.

Nuestros departamentos de Educación por la Conservación, Administración y Bienestar Animal asumieron diferentes desafíos, con el fin de materializar un fortalecimiento institucional necesario para mantener firme nuestra misión de conservar la fauna silvestre.

A continuación presentamos los hitos principales que dan cuenta de un año positivo en el Zoológico de Quito, especialmente por esa relación siempre fructífera y motivante que mantenemos con la ciudadanía, con la academia, con científicos y, en general, con actores claves con quienes nos une la misma causa.

Quito Biodiverso

El trabajo con la comunidad, a través del proyecto Quito Biodiverso, ejecutado con el financiamiento y apoyo técnico del Fondo Ambiental de Quito y la Secretaría de Ambiente del Distrito, dejó resultados satisfactorios a nivel institucional y personal. Esta fue una iniciativa inspirada en fomentar un mayor conocimiento y mejor valoración del patrimonio natural de Quito, cuyo eje e hito fundamental fue la realización de encuentros con la naturaleza como parte de un proceso de formación ciudadana en la comuna de Iguiñaro (parroquia de El Quinche) y el barrio La Josefina (Carcelén).

 

Haz click en la imagen, para encontrar la Voz del Patrimonio Natural, expresada a través de los testimonios de niñas, niños, adolescentes y adultos que participaron de varios encuentros organizados por nuestro equipo de Educación para la Conservación.

Otro hito importante conseguido con Quito Biodiverso fue el eje de Arbolado Urbano, el cual se desarrolló con varias actividades enfocadas en proponer  innovación para la gestión de parques en la ciudad y fomentar un vínculo más cercano entre habitantes de Quito con estos espacios donde la flora y fauna silvestre necesitan una mayor atención. 

El Parque Bicentenario fue el sitio escogido por el Zoo de Quito para organizar talleres y experiencias que permitieron conocer el potencial que existe en este espacio público en construcción, como lo puedes conocer en este video a continuación:

Entre las actividades llevadas a cabo en el Bicentenario estuvo el Taller de capacitación sobre criterios correctos de manejo arbóreo, dirigido a personal municipal que despliega su esfuerzo diario por mantener en buen estado las áreas verdes de la ciudad. Jorge Polo, ex-coordinador de Arbolado Urbano de la Secretaría de Ambiente del Municipio de Quito y arborista certificado, junto con Fausto Wolffenbuttel, también arborista certificado e integrante de la Asociación Ecuatoriana de Arboricultura, fueron quienes lideraron este evento de formación.

Mientras tanto, para despertar el interés y un vínculo más fuerte de la ciudadanía con el bosque del Bicentenario organizamos la Ruta del Árbol, una actividad que consistió en situar varias estaciones educativas a lo largo de esta zona del parque, para incentivar la participación de las familias visitantes en juegos y desafíos didácticos. 

En el video a continuación puedes conocer las reacciones de varias personas que vivieron esta inédita experiencia:

Como antesala a la Ruta del Árbol, nuestro equipo de Educación para la Conservación, apoyado por un grupo de voluntarias y voluntarios, realizaron el censo de arbolado en el bosque del Bicentenario, una actividad para identificar especies de árboles que existen en la zona, a través de la colocación de códigos QR en 100 ejemplares, mediante la aplicación save.bio, un sistema virtual de inventario forestal, monitoreo y educación ambiental sostenible.

Para que conozcas con más detalle todo lo referente a Quito Biodiverso, te invitamos a visitar el blog del proyecto.

Bienestar Animal

El trabajo profesional y apasionado de nuestro equipo veterinario y de cuidado animal para atender y recuperar diariamente a animales que llegan rescatados por diversas razones, tuvo hitos emblemáticos a lo largo del 2021,  como el del cóndor Gualabí, la tapir Rafaela o el numeroso grupo de loras, tortugas y monos que fueron trasladados desde un centro de rescate en Imbabura que cerró sus puertas.

Si quieres conocer cómo es el inspirador trabajo de cuidadoras y cuidadores de animales, míralo en el siguiente video:

Gualabí es un cóndor que fue rescatado a inicios de mayo, en una comuna de la que surgió su nombre, localizada en la parroquia San Pablo del Lago, provincia de Imbabura. Este animal permaneció 3 meses rehabilitándose en el Zoo, una tarea que estuvo a cargo de nuestro equipo de Bienestar Animal, siempre coordinada con las instituciones que conforman el Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino. 

En los videos a continuación, puedes conocer lo más importante que se realizó para recuperar a Gualabí:

El 29 de septiembre del 2021 vivimos la indescriptible alegría de ver a este cóndor volver a los páramos, recuperado y marcado con la banda alar número 19, que indica la cantidad de cóndores que hasta el momento han sido marcados en el Ecuador por la Fundación Cóndor Andino.

El mismo mes que arribó Gualabí también recibimos a una tapir juvenil, cuyo nombre de identificación es “Rafaela”, proveniente del Coca Zoo, ubicado en la provincia de Orellana. Nuestro equipo veterinario y de zoocuidadores organizaron su traslado desde esa localidad amazónica hacia Guayllabamba, de donde este animal llegó en malas condiciones físicas: con bajo peso, mala calidad del pelo, presunto trastorno que evitaba su crecimiento normal y una patología en sus ojos, que requería la intervención de especialistas en cirugía oftalmológica. Con el paso de los meses, los cuidados que recibe le han permitido desarrollarse sin problemas. 

A inicios de septiembre, mientras tanto, a la clínica del Zoo llegaron 35 animales provenientes de un centro de rescate que dejó de funcionar en San José de Chaltura, parroquia de la provincia de Imbabura. Dos zoocuidadores asesoraron a un equipo del Ministerio de Ambiente para efectuar un traslado seguro de aves, como loros, amazonas o tucán, monos capuchinos y tortugas de varias especies.

Todos estos animales se mantienen bajo una supervisión veterinaria especial y cuidados prolijos, para determinar en un mediano plazo el destino de cada uno.

Según el registro de animales que han llegado a nuestra clínica, durante todo este año recibimos 224 especies silvestres nativas y 24 animales exóticos, entre diversas especies de mamíferos, aves, reptiles, lo que representa un aumento respecto a los 148 que arribaron en 2020.

También fue posible liberar 55 animales en buenas condiciones. 

Además de las emergencias asumidas por los animales que arriban, nuestro equipo de Bienestar Animal también ha efectuado chequeos integrales a los animales que forman parte de la población permanente del Zoo, como acción esencial de la política de medicina preventiva de este centro de rescate. 

La salud del jaguar, búhos, águilas, osos, pecaríes, tortugas, monos, león, entre otros animales más, fueron evaluadas por veterinarios, veterinarias, biólogos y biólogas del Zoo de Quito y de instituciones especializadas en exámenes y evaluaciones médicas puntuales, según las necesidades de cada animal, como en el caso de una de las leonas que vive en Guayllabamba que fue esterilizada.

En el video a continuación puedes conocer todo lo referente a esta intervención que requirió la participación de un significativo grupo de profesionales para realizar la operación con una técnica innovadora.

También es importante mencionar la colocación de implantes hormonales a la que fue sometido “Lucas”, el venado macho que vive en el Zoo, algo necesario para asegurar el buen estado de sus astas.

Educación para la Conservación

Nuestro trabajo de sensibilización por mejorar cada vez más la relación del ser humano con la naturaleza necesita renovarse permanentemente, para ampliar las audiencias, innovar las experiencias y afianzar los mensajes. Este año en el Zoo fue posible consolidar esos propósitos en un espacio remodelado en infraestructura y concepto, como lo es “Rana marsupial, la vida en dos mundos”, área dedicada a este anfibio emblemático de nuestra ciudad, un hito imprescindible.

Esta obra se hizo realidad gracias a parte del financiamiento recibido a través de Quito Biodiverso, y en el video a continuación puedes enterarte cómo se lo gestó y creó:

Entre el 30 de abril y el 3 de mayo se realizó el Desafío Naturaleza Urbana 2021, una iniciativa de ciencia participativa, promovido por la Academia de Ciencias de California y el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, y el Quito Zoo fue parte de las instituciones organizadoras. 

Esta actividad consiste en convocar a la comunidad a explorar áreas naturales de su ciudad, para buscar y registrar la mayor cantidad posible de especies de flora y fauna, para después subirlas a la plataforma iNaturalistEc. Los resultados de este año dan cuenta de más de 8.000 observaciones, por parte de 286 participantes, quienes lograron divisar, entre todos, alrededor de 1.330 especies, según el registro oficial del Desafío.

Esto es un hito importante para el Zoo en el ámbito educativo, ya que fue posible organizarlo después de que en el 2020 la pandemia lo impidió, y esto significó reactivar la colaboración de nuestra institución con entidades académicas y científicas con las que compartimos el objetivo común de promover un vínculo con la biodiversidad quiteña.

A la tarea de Educación en el Zoo, el programa de voluntariado resulta un respaldo importante para cumplir con los objetivos trazados. Este año contamos con la participación de alrededor de 30 voluntarias y voluntarios en dos convocatorias realizadas. Cada participante formó parte de diversas actividades y experiencias, desde funciones de interpretación ambiental para los visitantes del Zoo, talleres de semillas, apoyo en actividades de Quito Biodiverso, entre otras acciones prioritarias. 

Desde noviembre de este año renovamos el mariposario Volare. Tras dos años de pausa por la pandemia, la propuesta se renovó para profundizar los aspectos de educación ambiental en torno al mundo de los insectos, su belleza, pero también su importancia en el ecosistema. Más de 400 mariposas de 12 especies distintas y todo el abanico cromático, pero también 100 pupas que nos muestran su transformación, hacen parte de esta experiencia que llena de colores la vista del público que visita el Zoo, pues, a diferencia del año 2019, el ingreso a Volare no tiene ningún costo adicional para nuestr@s visitantes.

El 2021 cerramos en plena ejecución de la campaña edu-comunicativa #TuCasaNoEsMiHábitat, desarrollada en conjunto con WCS Ecuador, con el financiamiento de la Unión Europea y la Alianza por la Fauna Silvestre y los Bosques, y que cuenta con el apoyo de otras instituciones como la Fundación Herpetológica Gustavo Orcés/Vivarium de Quito, Protección Animal Ecuador (PAE), Coca Zoo, Proyecto Sacha, Amaru Bioparque Cuenca, Proyecto Washu, Grupo de Estudio de Primates del Ecuador (GEPE), Yanacocha Animal Rescue Center, y la Unidad Nacional de Policía de Protección del Medioambiente. El objetivo de esta campaña es sensibilizar a la gente que no mascotice a animales silvestres, especialmente loros, guacamayos, pericos, tortugas, monos, cuyas diversas especies son víctimas constantes del tráfico ilegal.

 

Finalmente, el Zoo de Quito ya cuenta con Certificación de carbono neutro. Desde 2020 asumió la responsabilidad de reducir el impacto ambiental de su operación y, a través de un proceso detallado de análisis del consumo de energía, combustibles, suministros y otros recursos, hemos identificado cuál es el impacto que generamos en términos de emisiones de efecto invernadero. Mantenemos un compromiso con los mecanismos de compensación para neutralizar las emisiones. Por otro lado, empezamos un camino hacia una operación más limpia, en donde podamos reducir el impacto de una manera más eficiente y ser coherentes con nuestra misión ambiental.

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